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martes, 15 de marzo de 2011

Vela solar


Concepto artístico de una vela solar orbitando la Tierra.

¡Una vela solar circunda la Tierra!
Ana Margarita González
Redacción Radio Ciudad de La Habana
Por primera vez, una vela solar logró circundar nuestro planeta. Se trata de la NanoVela–D, de la NASA, que desplegó una reluciente lámina compuesta por un material de la era espacial, a 650 km de altitud sobre la Tierra.
Y fue catalogado como un logro monumental, por Dean Alhorn, investigador principal del programa. En los últimos dos meses, la NanoSail–D estuvo atorada dentro de su nave nodriza, el satélite FASTSAT. “No pudimos salir, y fue desgarrador”, dijo Alhorn.
Hasta que el 17 de enero, por razones que los ingenieros aún no comprenden, la NanoSail–D se eyectó espontáneamente.
El momento más impresionante fue cuando la NanoSail–D desplegó su vela solar, el 20 de enero a las 9 pm: Activado por un temporizador ubicado a bordo, un cable quemador cortó la línea de pesca de alrededor de 22kg (50 libras) que mantenía cerrados los paneles de la nave espacial; un segundo cable quemador liberó los brazos. En cuestión de segundos, se desplegó una delgada sábana de polímero reflejante que tomó la forma de una vela de 10 m2.
Solamente una nave espacial había logrado algo similar en el pasado: la sonda japonesa IKAROS, que desplegó una vela solar en el espacio interplanetario y la usó para sobrevolar Venus en 2010.
La NanoSail–D no se alejará de nosotros. “Nuestra misión consiste en sobrevolar la Tierra e investigar la posibilidad de usar velas solares como herramientas para remover de su órbita a satélites viejos y escombros espaciales”, explicó Alhorn. “A lo largo de su recorrido en órbita alrededor de nuestro planeta, pasará a ras de la parte superior de nuestra atmósfera y experimentará un arrastre aerodinámico. A la larga, esto hará que caiga hacia la Tierra.
De hecho, quienes planean la misión esperan que la NanoSail–D regrese a la Tierra, imitando el estilo de los meteoros, dentro de 70 a 120 días
Si esto funciona, la NanoSail–D podría preparar el camino para una futura operación de limpieza de la órbita baja de la Tierra. Las velas de arrastre podrían convertirse en algo usual en los satélites futuros. Así, cuando la misión de un satélite llegue a su fin, éste desplegaría una vela y regresaría a la Tierra por medio del arrastre aerodinámico, desintegrándose inofensivamente en la atmósfera, antes de alcanzar el suelo. Los expertos coinciden en que un sistema como este es indispensable para evitar una acumulación exponencial de los escombros espaciales alrededor de la Tierra.

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